Dragon Ball Z La batalla de los dioses

Dragon Ball Z La batalla de los diosesDragon Ball Z La batalla de los dioses

Dragon Ball Z La batalla de los dioses Bills, el Dios de la Destrucción, es despertado por Whis, su asistente tras dormir por treinta y nueve años (apenas una siesta desde su perspectiva) ya que había señalado esta época como el momento en que deseaba despertar. Mientras desayuna pregunta a Whis si Freezer destruyó el planeta Vegeta como se lo ordenó, explicando que aunque podría haber perdonado este mundo el Rey Vegeta le desagradaba, también había decidido despertar en la actualidad para matar a Freezer ya que sus ambiciones lo irritaban. Whis le informa que Freezer cumplió con destruir el planeta Vegeta, pero que tiempo atrás murió a manos del Super Saiyajin Gokū cosa que sorprende a Bills; sin embargo el nombre de esa transformación refresca la memoria del dios y recuerda un sueño sobre un ser llamado Dios Super Saiyajin, quien según un pez oráculo que vive en su planeta es un individuo que puede igualarlo en fuerzas.

Bills va junto a Whis al planeta del Kaio-Sama del norte en busca del Dios SSJ, allí se encuentra Gokū quien ha decidido entrenar un tiempo. Cuando Bills interroga a Kaio-Sama este reconoce no saber nada al respecto ya que Gokū es el saiyajin más fuerte y tiene la certeza que Bills lo supera abrumadoramente; aun así Gokū emocionado pide un combate a Bills para poder verlo en acción y aunque se transforma en Super Saiyajin 3 no representa siquiera un esfuerzo para el Dios de la Destrucción acabar con él, cosa que hace con un par de golpes. Bills decide continuar su búsqueda del Dios Super Saiyajin y junto a Whis parte a la Tierra en busca del príncipe Saiyajin Vegeta.

Mientras tanto en la Tierra Bulma celebra su cumpleaños Nº38 junto a todos los Guerreros Z y el resto de sus amigos. Vegeta es alertado por Kaio-Sama de que se aproxima a la Tierra Bills, un enemigo tan poderoso que ni el Super Saiyajin 3 pudo hacerle ni un rasguño. Vegeta recuerda en su infancia una ocasión cuando Bills visitó su planeta y no solo pudo verlo, sino también comprobar que aún su padre se aterrorizaba al punto de humillarse ante él buscando no enfadarlo.

Dragon Ball Z La batalla de los dioses El príncipe Saiyajin intenta ocultar la identidad de los dos recién llegados y Bulma los invita a ser parte de la fiesta por lo que Vegeta se ve obligado a mantener calmado a Bills llegando incluso a dejar de lado su orgullo para mantenerlo contento y evitar que se tiente a destruir el planeta, cosa que ha prometido hacer si no encuentra una respuesta satisfactoria a su búsqueda.Dragon Ball Z La batalla de los dioses

Bulma ha reunido las esferas y planea sortear el deseo como un premio en su fiesta, pero desconoce que Pilaf, Shu y Mai, que tienen ahora el aspecto de niños, se han infiltrado para robarlas y pedir ser millonarios. Según explican, tiempo atrás lograron reunir las esferas para conquistar el mundo, pero en el último momento Pilaf decidió pedir juventud ya que deseaba una vida larga para gobernar, pero ahora siendo niños no son capaces de obtener dinero y viven en la pobreza. Cuando logran encontrar la esferas son sorprendidos por Trunks y Goten por lo que escapan con una de las esferas planeando pedir un rescate para devolverla. Trunks, quien se enamoró de Mai al verla, los encuentra y le pide a ella que finja ser su novia, a cambio podrán quedarse a la fiesta y participar del sorteo.

Dragon Ball Z La batalla de los dioses Vegeta se esfuerza al máximo para mantener todo bajo control pero Bills, Dragon Ball Z La batalla de los dioses quien es un fanático de la comida, inicia una pelea con Majin Boo por algunos postres y en pocos minutos acaba con todos los Guerreros Z que intentan detenerlo, incluido Vegeta a quien se prepara para asesinar. Bulma se molesta y encara al dios por estropear la fiesta logrando que este la golpee; esto hace que Vegeta entre en un frenesí, y gritando “¡Nadie toca a mi Bulma!“, se transforma y enfrenta a Bills. A pesar que Vegeta solo puede trasformarse en Super Saiyajin 2 despliega un poder tal que Bills debe tomarlo mas en serio que a Gokū e incluso acaba recibiendo una gran cantidad de golpes antes de poder detenerlo. Molesto por no encontrar lo que busca el dios decide que la Tierra debe ser destruida.

Gokū aparece y logra iniciar un diálogo entre las partes, cuando comprenden que el deseo de Bills es conocer al Dios Super Saiyajin deciden invocar a Sheng Long. Tras reunir las esferas incluso el imponente dragón se muestra atemorizado por la presencia de Bills; pero les explica que el Dios Super Saiyajin fue un ser que nació en la antigüedad cuando un grupo de saiyajines rechazaban el comportamiento violento de su raza y se levantaron para detener a su gente. Esta entidad nació accidentalmente cuando cinco saiyajines de corazón puro unificaron su ki en un sexto individuo más puro y digno entre ellos, alcanzando un poder incomparable con el cual combatió a sus enemigos. A pesar de todo, no fue capaz de lograr su cometido ya que esta transformación solo dura algunos minutos y tiempo después la especie volvió a ser violenta por lo que fue derrotado y su presencia se eliminó de la historia de la raza.

Gokū propone a Bills que dé a los Saiyajin de la Tierra la oportunidad de unificar sus ki para que alguno alcance esta transformación. Goten, Trunks, Gohan y Vegeta se unen para dar su energía a Gokū, pero esto no resulta, por lo que Whis razona que no es posible sin la fuerza de un sexto Saiyajin. Videl revela que quizás pueda ayudarlos ya que espera un bebé de Gohan así que la sangre Saiyajin que tenía su hija debería servir para completar la transformación. Gokū logra transformarse en el Dios Super Saiyajin, su musculatura se vuelve más suave, su cabello se torna rojizo y lo envuelve un aura llameante, ya como un dios se dispone a luchar contra Bills, el Dios de la Destrucción.

Aunque los poderes de Gokū son inmensos, están a la altura de Bills y ambos combaten con todo, el dios no puede dejar de notar disconforme al Saiyajin. Gokū está molesto ya que le desagrada la idea de que exista un nivel de poder que solo puede alcanzar con la ayuda de terceros y esto hace que pelee sin entusiasmo, Bills lo provoca y critica el orgullo Saiyajin, a lo que Gokū replica que aunque Vegeta es soberbio lo respeta aún más desde que renunció a su orgullo y fue capaz de humillarse ya que lo hacía para proteger al resto; Bills le señala que en su caso es lo mismo ya que él también renunció a su orgullo al recibir el ki de otros y transformarse para proteger el mundo lo que finalmente hace que Gokū se anime. Piccolo, que sí puede oírlos en la distancia, comprende que Bills intenta enseñar a Gokū que no hay nada de malo en obtener ayuda de otros en una situación así.

Dragon Ball Z La batalla de los dioses De todas formas Bills se muestra desilusionado ya que esperaba pelear con alguien más fuerte, pero Gokū confiesa que solo ha peleado con el 80% de su poder y el dios comienza a atacarlo en serio. Desgraciadamente Gokū pierde su transformación instantes después que se entusiasma, pero está tan inmerso en la pelea que no lo nota y se enfrenta de forma pareja a Bills usando solo la transformación convencional de Super Saiyajin.

Dragon Ball Z La batalla de los dioses Al llegar ambos a las capas superiores de la atmósfera el Dios de la Destrucción dispara una bola de energía para destruir al mundo la cual Gokū bloquea con sus manos; Bills le hace ver que ya no es un SSJ dios, pero como logró asimilar ese poder ahora apenas hay diferencia sin la transformación calificándolo por ello como un prodigio, Gokū no se muestra conforme ya que sigue siendo el más débil de los dos y eso significa que hay una barrera que no ha superado. Bills decide acabar e incrementa el poder de la esfera de energía pero Gokū sintiendo el apoyo de sus amigos logra transformarse en dios por un instante y disipa el ataque.

El dios se sorprende por este acto aunque ni siquiera Gokū lo puede explicar; Bills reconoce que ha sido el segundo oponente más fuerte que ha tenido y señala que Whis no solo es su ayudante, también fue el maestro que lo preparó y le explica que este es el séptimo de doce universos que existen en total y en cada uno hay un dios como él, por lo que es muy probable que puedan haber allí rivales aún más fuertes. Al volver a la superficie sostiene que no puede faltar a una promesa por lo que debe destruir el planeta, pero solo rompe una roca fingiendo que la pelea lo cansó y que la destruirá en otro momento, posteriormente se disculpa con Bulma por golpearla y esta asegura que la próxima vez que vaya será recibido como un amigo más. Whis ofrece a Gokū ser el siguiente Dios de la Destrucción cuando Bills ascienda, pero él no se muestra interesado; tras esto ambos se marchan de vuelta a su mundo.

Ya de vuelta en su planeta Bills alaba el gran nivel de Gokū y Whis comenta que hacía mucho que no veía que necesitara usar el 70% de su poder en una pelea, por lo que los dos tienen la esperanza que algún día Gokū y Vegeta se vuelvan dignos rivales. Whis le entrega algunos bocadillos a su señor que les regalaron los terrícolas, pero al probar el wasabi Bills enloquece por el ardor y comienza a destruir las lunas cercanas, ante lo cual Whis con un simple golpe y sin esfuerzo lo pone a dormir.

Dragon Ball Z La batalla de los dioses En la Tierra todos aun celebran mientras Gokū, Vegeta y Piccolo comentan los eventos del día. Gokū comienza a molestar a Vegeta por haberse referido a su esposa como “mi Bulma” mientras peleaba, lo que enternece a ella, aunque el avergonzado Saiyajin niega que haya sucedido, pero Gokū reconoce que la Fase 2 de Vegeta en ese momento logró superar su Fase 3. Piccolo razona que Gokū solo pudo enterarse de lo sucedido estando presente y así descubren que había llegado mucho antes pero miraba en secreto los acontecimientos, por lo que la historia acaba con Bulma abofeteándolo a petición de Vegeta y con la aprobación de Piccolo y Oolong.Dragon Ball Z La batalla de los dioses



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